lunes, 24 de abril de 2017

Juegos que me influyeron como desarrollador: Blaster Master

De nuevo un juegazo con saga en el que un señor con casco (un casco para una cabeza de un tamaño considerable) conducía un tanque que debía buscar a lo largo de varios niveles unas cuantas mejoras para poder abrirse nuevos caminos.




Compré la versión de N.E.S. cuando salió y lo disfruté muchísimo, pero era un juego bastante largo y difícil para la época, añadiéndole la dificultad de que por aquel entonces no había mapas ni posibilidad de guardar la partida, así que más de una vez tuve que dejar la consola encendida para ir a comer y seguir jugando después. La cosa de la dificultad estaba, eso si, en que para avanzar había que buscar en los niveles la mejora para el tanque que te faltaba para poder volar, romper determinados bloques o lo que fuera, y luego volver a aquel lugar al que antes no podías acceder, por lo que un camino normal podía ser ir al nivel 6, luego volver al 3, luego al 2, de nuevo al 6… ¡Y había que volverse loco y hacerse un mapa de todo!

Con las nuevas versiones de la saga, como Blaster Master Zero (Que descargué en la eShop de 3DS hace unas semanas) han incorporado mapas y grabado de partidas, manteniendo la esencia del juego y haciéndolo más sencillo, si, pero también más jugable y mejor diseñado. Y es que en la versión de N.E.S recuerdo algunos fallos en el redibujado de los tiles (a veces algunos se quedaban partidos por la mitad) y algunos parpadeos cuando un objeto se metía detrás de lo que se supone era un arbusto, por no hablar de las típicas caídas de frames por segundo cuando había demasiados enemigos en pantalla.


 

Blaster Master ha tenido gran cantidad de versiones a lo largo de su historia, desde Blaster Master Jr de Game Boy, Blaster Master: Enemy Below de Game Boy Color y Blaster Master: Blasting Again de PlayStation (En 3D) hasta el ya citado Blaster Master Zero para descargar en Nintendo eShop.



 
 


El concepto del que parte este título es bastante interesante. El prota maneja un tanque que va obteniendo mejoras, como ya he comentado, pero además era capaz de bajar del vehiculo y moverse por el escenario y entrar en cuevas o puertas para acceder a zonas en que la vista cambiaba para ver al simpático personajillo de cerca. Además a veces podíamos olvidar por ahí el tanque y pasarlo bomba, con las limitaciones que tenía ir a pie, como un disparo menos potente y que si caíamos desde muy alto nuestra vida se acababa.

En resumen un juego divertido, curioso y con bastantes retos.

Respecto a la historia, casi siempre tenía que ver con una rana que se le escapaba al chico protagonista y al ir a buscarla encontrábamos una cueva con un tanque listo para que exploremos un mundo subterráneo lleno de bichos mutantes. Además, en algunas versiones del juego (como el Blaster Master Zero) nos encontraremos con una asistente para el vehículo que nos guiará un poco en la aventura.


Más de una vez he cogido ideas de esta genial saga para algún proyecto de juego.

Por cierto, esta vez no voy a poner muchas excusas. Sé que llevo muchos días sin escribir, pero además de que aún espero que me contesten las preguntas de las entrevistas para la sección "Futuros Creadores" las personas a las que se las envié, he dedicado un tiempo a descansar y jugar mucho al Blaster Master Zero y a Star Craft, ¡que está disponible gratis!

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